Cajas de pañuelos desechables

Rev. Andrés Casanueva

¿Conoce usted las cajitas de pañuelos desechables? ¿Se ha dado cuenta que cada vez que saca un pañuelo, sale otro arrastrado por el que usted tomó anteriormente? Así se ve la corrupción.
La corrupción es un cáncer que se extiende a todo el entramado social, y las medidas que con tanta pompa se anuncian son sólo paliativas. En ocasiones éstas intentan tapar otras cuestiones peores, para que no salgan a la luz.
En el caso de la ANFP y la corrupción encabezada según se sospecha por el señor Jadue, quien investiga legalmente dichos actos es la justicia, pero quien puede sancionar al football chileno es la FIFA, una de las organizaciones más cuestionadas del mundo por actos de corrupción. ¿Paradójico, no?
Algo similar pasa en el mundo empresarial o la política nacional, pues si bien la justicia investiga actos que puedan ser constitutivos de delitos, son el Congreso y el Estado que deben establecer sanciones hacia los empresarios y políticos, velando por el futuro. Pero estas son las entidades menos confiables ante la ciudadanía. ¿Paradójico, no?
Son buenas las intenciones de limpiar la política, el football o los negocios. La pregunta es ¿quién está en reales condiciones ética y morales para hacerlo?. Por que la limpieza tiene que ver con la intachabilidad de quienes toman medidas correctivas y proponen cambios.
Nuestra sociedad ya está sufriendo por la corrupción, y para muchos lo bueno y lo malo son sólo cuestiones relativas, máxime si lo hace o lo acepta la mayoría. Por eso de cada cajita de pañuelos que uno toma, salen otros pañuelos, cada uno más sucio que el anterior.
Personalmente dudo de muchos políticos, así como de muchos empresarios y dirigentes de football, pues sus propias vidas no muestra limpieza, y el denominador común que les mueve es estar donde están, porque es un buen negocio.
Evidentemente sus motivaciones son la riqueza. La Biblia nos instruye y les responde que si bien no es imposible, es bien difícil que un rico llegue al Reino de Dios. ¿Por qué? Porque su confianza y fidelidad está puesta en los recursos. Pero para ellos esto es relativo, dado que la vida es corta y hay que aprovecharse mientras se pueda. Además con recursos todo se puede tapar, pensaron en algún momento.
La Biblia nos dice en cambio que un día todo saldrá a la luz, tanto lo bueno como lo malo. Lo que no acepta la Biblia son los parámetros relativos. Lo malo es malo, aunque lo haga o acepte la mayoría. Siempre la última palabra la tendrá Dios.

Pin It

Los Comentarios están Cerrados