Cazando pokemones

Rev. Andrés Casanueva – Pastor anglicano

Una de las etapas más oscuras de nuestra historia desde muchos puntos de vista fue la época de la Dictadura Militar. Por cierto que en el aspecto económico se impuso un sistema neoliberal que enriqueció a muchos pero que tuvo un costo social enorme, profundizando las desigualdades en los ingresos y en las jubilaciones hasta el día de hoy. Claro que para quienes se han visto beneficiados por ese modelo, no fue una época oscura.

Quiero enfocarme, sin embargo en uno de los aspectos de ese gris período; lo referido al pensamiento humano. El régimen designó en muchas de las universidades a rectores militares que no se caracterizaron precisamente por su brillantez intelectual. Y por otra parte restringió la apertura de carreras del área social o “pensantes”, diluyendo la masa reflexiva en las existentes.

Todos sabíamos que los académicos y profesionales pensantes eran un peligro para el régimen, por su argumentación lógica, humanista e inteligente que podría socavar las bases en las que se sustentaba ese Estado, que hizo eco de las palabras del escudo nacional “por la razón o la fuerza”. Como la razón no alcanzó, la fuerza se impuso.

Muchos intelectuales arriesgaron sus vidas por defender la vida, siguieron pensando para hacernos pensar y desarrollaron propuestas inteligentes defendiendo el derecho a pensar y del pensar al creer. Así el término de la Dictadura fue la victoria de la razón de todo un país sobre la fuerza de los gobernantes.

Pero por extrañas circunstancias esa generación dio paso a otra de pseudo intelectuales y expertos, muchos de los que hoy nos gobiernan, que traicionando la visión de la generación anterior, obcecadamente quieren hacer decidir sobre la vida, no aceptan el disentir acusando de majadería o intolerancia a los demás, pretenden hacernos vivir sin pensar (ejemplo evidente es el intento de eliminar Filosofía del currículum escolar), y anular el creer en todas sus formas. Están dando paso a una generación irreflexiva que estará alucinada casando pokemones o quemando cristos.

Un llamado a los cristianos hoy es no caer en la desidia del mundo y más bien proyectar la fe positivamente, siguiendo lo expresado por Stott “Creer es también pensar”. Más que nunca se necesitan creyentes reflexivos en medio de una sociedad cada día más ignorante que se deja gobernar por timadores, y se deleita en filosofías narcotizantes, que no trascienden si no que solo se acomodan a su tiempo presente. Nosotros en tanto sabemos que la filosofía de una vida plena se encuentra en relación al Dios que creó al ser humano con la capacidad de pensar al máximo cada día.entretenida casadno pokemones. la siguente generacion varir sin pensar (una de esas pruebas es el intento de eliminar Filosofcre

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