Los sueños de José

Cuando José reveló sus sueños a sus hermanos estos terminaron enviándolo a un foso y posteriormente lo vendieron a unos comerciantes ismaelitas.

Génesis 37:10 Cuando se lo contó a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprendió:

—¿Qué quieres decirnos con este sueño que has tenido? —le preguntó—. ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo vendremos a hacerte reverencias?

11 Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre meditaba en todo esto.

Note que si bien Israel reprendió a José este … “meditaba en todo esto”.

Bien sabía Israel de sueños. El suyo años atrás había confirmado la promesa de Dios a Abraham, ya pasadas las generaciones volvía con fuerza a revelarse a Jacob. Sin duda, este sueño confirma la descendencia de Jacob como hijos de la promesa. En uno de los momentos más difíciles Dios le ha confirmado que será bendecido y protegido. Génesis 28:10-15.

Entonces es probable que Israel, recordase su propio sueño.

Para José los sueños van a marcar sus episodios más importantes. Por un lado, sus dos primeros sueños van a marcar el destino de dolor, tristeza y separación producto de la envidia de sus hermanos. Pero por otro, le mantendrán la esperanza, la fe y el reconocimiento futuro.

El cumplimiento de los sueños de Jacob y José llevarán muchos años para ser cumplidos, más la promesa de Dios es ” no te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido”.

José vivió mirando al futuro, esperando ese momento que Dios le había revelado; y es a través de otros dos sueños en que se hace conocido con interpretador de sueños en Egipto.

TUVIMOS UN SUEÑO Y NO HAY NADIE QUE LO INTERPRETE.

Ya en el cárcel producto del incidente con la esposa de Potifar, José al parecer tenía ciertos privilegios puesto que se le encarga de atender a dos personajes importantes que llegan a la misma cárcel, el copero y el panadero del Faraón.

José interpreta el sueño del Copero, ve en él un hombre de bien, y presto a servir al Faraón. La interpretación del sueño incluye la actitud positiva del copero de tomar las uvas y preparar el vino para el Faraón.

José no pierde tiempo y cuenta su desgracia pidiendo un favor: “háblele de mí al Faraón para que me saque de la cárcel”. Sin lugar a dudas, José no podía permanecer eternamente en la cárcel para que se cumpliese sus sueño. El debía tener otra posición para el cumplimiento del sueño que Dios le había dado y que marcó su destino en Egipto.

Dos años más tuvieron que pasar para que José, llegase a la presencia del Faraón para revelar la interpretación del sueño que lo llevaría a ser gobernador de Egipto.

La madurez y humildad de José se revelan en sus dichos: “No soy yo quien puede hacerlo —respondió José—, sino que es Dios quien le dará al faraón una respuesta favorable”.

José no solo se coloca al servicio del Faraón, sino que primeramente lo hace ante Dios. Es un siervo de Dios, y por ello Dios le ha elegido como hijo de la promesa, ha puesto su benevolencia sobre él y le restituye luego de probarle su fe, su esperanza y el amor por su familia.

Es José un siervo aprobado por Dios, un obrero fiel que a pesar de las circunstancias adversas que han rodeado su vida se ha mantenido fiel a su Dios en la desgracia, la soledad y abandono y en una tierra extraña llena de dioses paganos. Ha sobrevivido no sólo fisicamente, sino que su espíritu ha sido fiel.

José reconoce que Dios le ha hecho olvidar todos su problemas y que le ha hecho fecundo en tierra extranjera. Por ello, el nombre de sus dos hijos, Manasés y Efraín. José está sostenido de la mano de Dios, su corazón es pleno de gratitud.

Es un gran ejemplo de fe. Revivamos las esperanzas en este año que finaliza y miremos con esplendor el futuro que se avecina. Dios se revela para bendecirnos, seamos dignos hijos, siervos fieles.

Al mirar la vida de José y su fidelidad nos sentimos atraídos a un mayor compromiso para con Dios.

No tengamos temor de los sueños que Dios nos revela, más bien seamos fieles a las promesas que Dios nos muestra.

Bendiciones.

 

 

 

 

 

 

Pin It

Los Comentarios están Cerrados