Quiero descansar…

Hoy te escribo para recordarte, que aunque el día te llene de afanes y no logres reposar, al terminar la jornada, llegando la noche te preguntas: ¿como quisiera poder cerrar los ojos y descansar enseguida? Sin embargo, no lo logras y las horas pasan. A “más cansancio, menos descanso”: Pero no estas solo(a) Dios nos ha dado promesas que nos permiten salir de la desesperanza…

“Me acuesto y duermo, y vuelvo a despertar, porque el Señor me da su apoyo”. (Salmos 3.5) Este sustento viene de un corazón que depende y confía en Dios, a pesar de que a veces hay temor a causa de la situación que estas viviendo: “Cuando descanses, no tendrás que temer; cuando te acuestes, dormirás tranquilo” (Proverbios 3.24) Dios al decirte que “dormirás tranquiló” no te esta asegurando que la tranquilidad vendrá después de que la tormenta pasa, lo que él te dice es que tu actitud no se debe basar en lo que estas sintiendo, sino en la paz que te da el saber que Dios es quien da reposo: “En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable”. (Jeremías 31:23). Tal vez pienses que estos textos no son para ti, más el dulce cantor de Israel, David escribió:

” Yo me acuesto tranquilo y me duermo en seguida, pues tú, Señor, me haces vivir confiado”. (Salmos 4:8) El contexto de este salmo es de mucho dolor y tristeza a causa de lo que estaba viviendo David, pero él se mantuvo confiado en su Señor ¡Nuestro Señor!.

¡Tiemblen y no pequen más! Ya acostados, y en silencio, examinen su propia conciencia; (Salmos 4:4); “Pero el que me preste atención, vivirá en paz y sin temor de ningún peligro”. (Proverbios 1:33) A si que esta noche antes de dormir repite en voz alta estos versículos y luego me comentas los resultados de vivir confiado… “Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba”. (Salmos 3:3)
Un abrazo…desde Temuco, Chile.

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