Respeten la vida

Rev. Andrés Casanueva – Pastro anglicano

¿Qué es lo más importante en la vida? Para muchos la felicidad a toda costa (este “a toda costa” puede incluir la vida de los demás). Para otros, su familia o gozar de salud. Para los fanáticos, el futbol o un equipo. Para grandes empresarios, las ganancias o el éxito en sus negocios. Para el profesional, la excelencia. Para el religioso su propia entrega. Para una generación, la libertad (esa capacidad de escoger sin límites sus anhelos, sueños o deseos).

Para una madre, la vida de sus hijos. Para los amantes, el “amor”. Para algunas etnias, la tierra. Para ciertos grupos, el deber. Para tantos, el poder o control. Todos quieren de una u otra forma vivir para ganar lo que el mundo ofrece. Y para usted, ¿Qué es lo más importante en la vida?.

¿Se ha puesto a pensar que independiemente de lo que sea más importante en la vida, ello se puede truncar con una sola desición? Sí: no dejarle vivir. Nada tendría sentido ni propósito en la vida de una persona, si al menos no se le diera la posibilidad de vivir.

Lo trágico es que muchas de las personas que hoy pueden cumplir sus propósito permitiendose a sí mismos decidir por otros, simplemente truncan los de aquellos, paradójicamente en nombre del respeto a sus derechos.

¿Podrían siquiera decidir sobre una ley de aborto sus acerrimos defensores, si ellos mismos hubiesen sido “afectados” por los efectos de dicha ley? Qué tremendamente paradójico, ¿no le parece?. Y no nos hagamos los tontos; sabemos que los mismos que propician con tanto ahinco dichas leyes y piden mente abierta, no están dispuestos a abrir sus propias mentes al tratar la vida como un sagrado don.

Las valiosas vidas de tantas víctimas en esta región, desde Matías Catrileo hasta el Sargento Albornoz, pasando por el matrimonio Luschinger Mackay, nos han mostrado el poco respeto a la vida que hoy impera. Podemos aceptar reivindicaciones y acciones legales, discusiones y propuestas de ley, ser definidos como de un bando u otro, pero no podemos aceptar que la vida esté en juego.

Nunca la defensa de la vida será un retroceso, pues se quiera o no, lo más importante en la vida no son los propósitos que de ella emanan, sino anterior a esto, es simplemente vivir.

¿Hay de verdad algo más importante que la vida? Aquella que se permite vivir se proyecta a la Eternidad. Por cierto quienes no creen en esto, no trepidarán en eliminarla pues en esencia no respeta la existencia. Es allí donde los cristianos, a riesgo de nuestra propia vida deberemos levantarnos para defender las de los demás, porque como dice el libro sagrado de los judíos, a los ojos de Dios, quien salva una vida, salva la humanidad.

Pin It

Los Comentarios están Cerrados